viernes, 20 de febrero de 2015
Cumbre en Nueva York sobre oportunidades de negocios en Cuba
La Sociedad y Consejo de las Américas (Americas Society/Council of the Americas, AS/COA) -foro para la educación, el debate y el diálogo en el continente- será el exclusivo "Socio de Liderazgo" (Thought Partner Leadership) de la cumbre sobre oportunidades en Cuba ("Cuba Opportunity Summit") que organizará el próximo 1 de abril en la ciudad de Nueva York la Knowledge@Wharton, revista en línea sobre investigación y análisis empresarial de la Wharton School de la Universidad de Pensilvania.
En colaboración con Momentum y el Lauder Institute de la Universidad de Pensilvania, la cita será "un escenario ideal para analizar las consideraciones empresariales, económicas y legales necesarias antes de tomar cualquier decisión de inversión" en la isla caribeña, aseguró Gustavo Arnavat, presidente del Consejo Asesor de "Cuba Opportunity Summit".
De acuerdo con Arnavat, "el anuncio del Presidente (Barack Obama) el 17 de diciembre ha generado un gran interés por parte de la comunidad empresarial de Estados Unidos sobre Cuba".
En esa misma cuerda, la presidenta y CEO de AS/COA, Susan Segal, manifestó que el Grupo de Trabajo Cuba de su organización ha estado comprometido desde hace varios años con "el fomento de unas relaciones más estrechas" entre Washington y La Habana.
"Estamos encantados -agregó- de trabajar con una de las escuelas de negocios más importante y prestigiosas del mundo en este evento, además de contribuir con nuestros recursos y conocimientos al análisis riguroso y oportuno de la situación política y económica en Cuba, así como las posibles oportunidades de negocio para EE.UU. en ese mercado".
Por su parte, Ben Greenzweig -cofundador y co-CEO de Momentum- señaló que ya "estamos a punto llenar el aforo en cuestión de unas pocas semanas", lo que "pone de relieve el importante nivel de interés que los consejeros delegados estadounidenses y la comunidad de inversores tienen en el mercado cubano".
Según los organizadores, las presentaciones en la Cumbre se enfocarán en proporcionar conocimientos a las empresas a fin de desarrollar hojas de ruta estratégicas que les permita evaluar oportunidades y riesgos para entrar en el mercado cubano.
Además de las exposiciones principales, el encuentro contará con paneles y charlas, y se dedicará gran parte del tiempo a la ronda de preguntas y respuestas, la discusión entre los participantes y la creación de contactos.
La cadena CNBC, líder mundial en noticias de negocios, será la "Emisora en Exclusiva" del cónclave neoyorquino. Michelle Caruso-Cabrera, jefa de noticias internacionales de ese canal, transmitirá en vivo desde la sede y participará como oradora en el evento.
Hasta el momento Knowledge@Wharton también ha confirmado la participación de oradores como Segal; Frank Del Rio, presidente y CEO de Norwegian Cruise Lines; John McIntire, presidente de la Fundación Cuba Emprende; Mark Entwistle, socio fundador de Acasta Capital y ex embajador de Canadá en Cuba; Jay Brickman, vicepresidente de servicios de Gobierno de Crowley Maritime; Alana Tummino, director de Política y jefe del Grupo de Trabajo Cuba AS/COA; Eddie Lubber, fundador y consejero delegado de Cuba Travel Network; Ted A. Henken, profesor de Baruch College y coautor del libro publicado recientemente Entrepreneurial Cuba: The Changing Policy Landscape, y Stephen J.Kobrin, profesor emérito William H. Wurster de Gestión Multinacional y editor de Wharton Digital Press en la Wharton School de la Universidad de Pensilvania.
Los copresidentes de "Cuba Opportunity Summit" son Mauro Guillén, director del Lauder Institute de Wharton School, y Faquiry Díaz Cala, CEO de Tres Mares (firma de inversiones y de capital privado en Miami, Florida), mientras que Mukul Pandya, director ejecutivo y editor en jefe de Knowledge@Wharton, será el anfitrión de la cita.
Entre los patrocinadores se encuentran Nasdaq -que acogerá el evento en su sede MarketSite en Times Square-, Tres Mares, Cuba Travel Network y Norwegian Cruise Lines.
Anuncian posible ferry entre los Cayos de la Florida y La Habana
Una ruta de ferry que en solo cuatro horas conecte los puertos de Maratón (al sur de La Florida) y La Habana podría entrar en circulación para fine de este año, anunció el corredor de catamarán Brian Hall, propietario de la empresa KonaCat.
Por solo 169 dólares el viaje (338 ida y vuelta), la embarcación podría realizar dos viajes diarios a la isla con cerca de 200 pasajeros.
El empresario declaró esta semana al sitio web keysnet.com que comenzarán como una organización sin fines de lucro, pero que se sentía "bastante seguro de que vamos a obtener la licencia de la OFAC (Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro)".
Por el momento, las medidas ejecutivas adoptadas por el presidente estadounidense Barack Obama no contempla al "turismo" como categoría pertinente para visitar Cuba, sin embargo, otros grupos autorizados podrían beneficiarse de la opción.
"Los viajes van a ser para los grupos religiosos, viajes educativos y de los cubano-americanos a ver a sus familias", afirmó Hall.
La iniciativa del ferry ha sido acogida con beneplácito en diversos sectores dentro de Estados Unidos. Según Agar Chemali, portavoz del Departamento del Tesoro, Hall podría transportar pasajeros de Maratón a Cuba, incluso si se le niega una licencia general.
"Las licencias generales se han emitido para viajar a Cuba dentro de las categorías de los viajes que el Tesoro tiene jurisdicción -que significa que los viajeros que cumplen con los requisitos dentro de esas categorías no necesitan solicitar una licencia, porque el viaje es generalmente permitido", dijo a Agar. "Los proveedores de servicios de viajes y las compañías aéreas tampoco requieren una licencia para prestar servicios a los viajeros autorizados", agregó.
Para la comunidad cubanoamericana en los Estados Unidos, la concreción del negocio supondría un considerable abaratamiento en sus gastos de viaje y una nueva posibilidad de crear conexiones accesibles con la isla.
Cuba reduce precio de internet
Tomado de La Jornada, por AP
Cuba redujo temporalmente al 50 por ciento los precios de acceso a Internet para los ciudadanos en las salas de navegación pública, la primera oferta de este tipo en el marco de un proceso que según las autoridades permitirá mayor conectividad y que generó expectativas luego del anuncio de los gobiernos de la isla y Estados Unidos de normalizar sus relaciones.
La empresa estatal de telecomunicaciones ETECSA, que maneja la distribución del servicio, comenzó a ofrecerlo a mitad de precio en una promoción que durará desde el 10 de febrero al 10 de abril. Ahora se podrá comprar cupones que permitirán navegar por dos horas y 16 minutos mediante el pago de cinco dólares (igual en pesos cubanos convertibles), cuando antes cada hora costaba 4.50.
"La rebaja es algo realmente positivo", dijo Dimas Bencomo, un artista plástico que va casi todos los días a una de las 155 cibersalas que ETECSA abrió en 2013 para que los ciudadanos. "Deberían cobrar aún menos y sería mucho mejor tener el servicio en mi casa", agregó.
Puerto Rico mira hacia Cuba
Tomado de Terra, por EFE
El anuncio de un cambio en la estrategia de acercamiento de Estados Unidos con Cuba puede ser "la antesala" a una nueva visión de futuro de Washington con el Caribe, en la que Puerto Rico "debe posicionarse debidamente", dijo hoy su secretario de Estado, David Bernier.
Durante su intervención en un foro organizado por la Cámara de Comercio de Puerto Rico en San Juan, reconoció que "en los últimos 25 años Puerto Rico ha perdido el lugar privilegiado que tenía en el Caribe" y que "le permitía generar interés en la región".
En su opinión, ello se debe, entre otros motivos, a que "Estados Unidos hace tiempo que no tiene un proyecto emblemático en el Caribe".
"La apertura con Cuba -anunciada por los mandatarios de ambos países el pasado diciembre- puede ser la antesala de ese proyecto en el que Puerto Rico tiene que ser una parte importante y jugar un rol protagónico", defendió.
A su juicio, Estados Unidos podría estar empezando a mirar hacia el Caribe "con una mirada diferente", lo que "podría ser muy importante" para la isla.
"Este podría ser un momento ideal para que Puerto Rico diseñe su propio proyecto de relaciones comerciales con los países de la región", defendió el número dos del Gobierno de la isla caribeña, que tiene el estatus de Estado Libre Asociado a Estados Unidos.
Entre las oportunidades de posicionarse, citó el eterno proyecto de interconexión eléctrica del Caribe, en el que Puerto Rico podría ser un "hub" destacado, y el ámbito del transporte aéreo, ya que el aeropuerto internacional de la capital puertorriqueña es de los mayores y mejor dotados de la región.
"Puerto Rico debe también encontrar un espacio de participación en organismos regionales para promover nuestra agenda comercial", defendió Bernier, quien consideró que se debe "mirar lo de Cuba como un escenario incipiente para una nueva oportunidad".
En ese sentido, argumentó que los mercados de Cuba y Puerto Rico en ámbitos como el turismo no tienen que ser necesariamente competidores, sino que pueden ser "perfectamente complementarios".
"No es cuestión de que ganemos a Cuba y ellos nos ganen a nosotros. Ambos tenemos que crecer y en muchas áreas somos complementarios", apuntó el dirigente político, que se refirió a una "complementariedad histórica y cultural".
Por ello, "en Cuba yo veo más oportunidades que dificultares" para Puerto Rico, concluyó.
El pasado 17 de diciembre, el presidente estadounidense, Barack Obama, y el mandatario cubano, Raúl Castro, anunciaron el inicio de un proceso de normalización de las relaciones bilaterales, rotas desde hace más de medio siglo.
En ese sentido, los pasados 21 y 22 de enero, las delegaciones de ambos países reunidas en La Habana trazaron una hoja de ruta, que en su etapa inicial tiene como principal objetivo la reapertura de embajadas.
miércoles, 18 de febrero de 2015
Cuba y EEUU vuelven a la mesa
Tomado de Michael Weissenstein-Associated Press
La próxima ronda de conversaciones sobre la reanudación de relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos será la próxima semana en Washington, y una delegación de senadores estadounidenses dijo el martes que tenía esperanzas de que las partes lleguen a un acuerdo pronto.
Mark Warner, de Virginia; Claire McCaskill, de Missouri; y Amy Klobuchar, de Minnesota, todos demócratas, hicieron su primer viaje a Cuba el fin de semana para respaldar una iniciativa de ley impulsada por Klobuchar que busca levantar el embargo comercial de Estados Unidos contra la isla.
Los equipos de negociadores encabezados por la secretaria adjunta de Estado para las Américas, Roberta Jacobson, y la principal diplomática cubana para asuntos estadounidenses, Josefina Vidal, trabajan para resolver exigencias cubanas, como la eliminación de restricciones bancarias a sus diplomáticos en Estados Unidos y límites al apoyo que Washington brinda a grupos disidentes que el gobierno de la isla considera ilegales.
El gobierno estadounidense quiere que se eliminen algunas de las fuertes medidas de seguridad que se aplican alrededor de su Oficina de Intereses en La Habana y se permita que sus diplomáticos viajen sin cortapisas en la isla, entre otros temas.
El Departamento de Estado indicó el martes que la próxima ronda de negociaciones se llevará a cabo el 27 de febrero.
"Aguardamos con esperanza y expectativas que en las reuniones de la semana próxima en Washington entre el gobierno cubano y el Departamento de Estado logremos avances", dijo Warner a los reporteros en La Habana el martes por la mañana.
No dijo si espera que los asuntos pendientes se resuelvan en la próxima ronda de negociaciones, pero indicó a un nutrido grupo de periodistas, la mayoría de la prensa cubana, que los diplomáticos suelen moverse con mayor lentitud de lo que los políticos quieren.
Los próximos tres a seis meses son un periodo clave para que se logren avances en la normalización de los lazos entre Cuba y Estados Unidos, señaló.
"Francamente, me siento optimista porque las negociadoras son dos mujeres y sabemos cómo hacer que las cosas se logren", dijo McCaskill.
"No creemos que ninguna de estas cosas vaya a obstaculizar la capacidad de restaurar completamente las relaciones diplomáticas, esperemos que pronto", agregó.
Luego de que los senadores partieron, Nancy Pelosi, líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, llegó a La Habana con un grupo de ocho representantes demócratas para una serie de reuniones con diplomáticos estadounidenses, funcionarios del gobierno cubano y ciudadanos, en torno a las relaciones entre Estados Unidos y Cuba. Todo este diálogo se lleva a cabo tras el anuncio de ambos países el 17 de diciembre de que restablecerían las relaciones diplomáticas completas.
Dr. Agustín Lage: El partido Cuba-EEUU se enfrenta ahora a un segundo juego
Tiene clavada una hoja junto a su escritorio y es imposible no verla. El papel lleva bastante tiempo ahí, porque hasta el sobre de plástico que la protege está descolorido: "Milito en el bando de los impacientes, milito en el bando de los apurados, de los que siempre presionan para que las cosas se hagan y de los que muchas veces tratan de hacer más de lo que se puede". La frase es de Fidel, advierte antes de empezar la entrevista el Doctor Agustín Lage Dávila, director del Centro de Inmunología Molecular (CIM), de La Habana, un hombre que no solo posee la impaciencia, sino el prototipo del científico a lo Einstein y un currículo impresionante.
Es médico de profesión, especializado en Bioquímica, con estudios de Oncología en el Instituto Pasteur, de París. Desde su fundación en 1991, dirige el CIM, centro con un millar de trabajadores y resultados inverosímiles para un país pobre: desarrolla "vacunas moleculares", ingeniería de anticuerpos, ingeniería celular, bioinformática y regulación de la respuesta inmune. "O simplemente, biotecnología, que es utilizar la célula viva como fábrica para producir cosas", explica.
Pero no hablaremos de esto -él promete que habrá un segundo encuentro-, sino de un hecho imposible de evadir por estos días: el anuncio de los Presidentes de Cuba y EEUU de avanzar hacia el restablecimiento de las relaciones diplomáticas y, a más largo plazo, la normalización de las relaciones bilaterales. Es innegable que los nuevos aires de Washington agitan la agenda nacional y hay debates en todos los sectores del país, incluido en el de las ciencias. ¿Qué dice al respecto un científico como Agustín Lage?
Ese es el tema sobre la mesa y aquí está la síntesis de una hora robada a su tiempo, en un lugar siempre tan agitado "como la sala de urgencia del Hospital Calixto García", en palabras del propio Lage.
Una victoria de la resistencia cubana
-¿Qué asocia usted con el 17 de diciembre de 2014?
-El cambio de etapa en el diferendo histórico entre Cuba y los Estados Unidos. Las declaraciones del Presidente de Estados Unidos el pasado 17 de diciembre, efectivamente, son un cambio que percibimos como una victoria de la resistencia del pueblo cubano. Hacíamos un símil conversando en nuestro colectivo: esto se parece al doble juego de pelota de los domingos. Obviamente, el primer juego de pelota lo ganamos nosotros, eso no lo discute nadie. Ahora hay que jugar el segundo, porque el partido no se ha acabado. El segundo viene ahora con otros desafíos.
-¿Un Carril II con esteroides?
-No exactamente, porque el Carril II es el arrogante desconocimiento de la institucionalidad del Estado cubano. Ahora el punto de partida es el restablecimiento de las relaciones diplomáticas y eso explícitamente significa el reconocimiento de nuestras instituciones. Aquí está, a mi juicio, un cambio fundamental que supone para los pensadores y estrategas del imperialismo un paso atrás. Aceptan que la táctica les falló.
-Pero la gran estrategia se mantiene intacta, es decir, el cambio de régimen en la Isla para imponer el modelo político de EEUU.
-Porque este diferendo entre ambos países no comenzó ayer, ni hace medio siglo. Tiene mas de 200 años. No parte de la opción socialista de la Revolución cubana, es muy anterior. Habría que buscar los orígenes en la ambición expansionista con que surgió la nación norteamericana y en la diametral oposición entre el pensamiento de los fundadores de los Estados Unidos y el pensamiento de José Martí. Ahí hay dos concepciones diferentes de cómo debe ser la convivencia humana. Y esas dos concepciones están enraizadas en la cultura de ambas naciones. Por tanto, esa diferencia en la noción de la sociedad no se va a diluir en 200 años más. Tenemos, como decía el Presidente Raúl Castro, que aprender a convivir civilizadamente con esas diferencias, que son profundas.
Lo que pesa aquí no es una polémica por las propiedades nacionalizadas, ni determinados incidentes políticos que se han producido a lo largo de medio siglo. La diferencia fundamental tiene que ver con el tipo de sociedad que construye la cultura cubana y el tipo de sociedad que construye la cultura norteamericana. Son muy diferentes. No nos olvidemos que en la Independencia de la nación cubana, el acto número uno del día número uno fue liberar a los esclavos, mientras que la Independencia de las 13 colonias de los Estados Unidos dejó en pie la esclavitud y se necesitaron décadas y otra guerra para eliminarla. En la concepción original de los fundadores de los Estados Unidos no figuraba la igualdad de todos los seres humanos. En la nuestra sí. Eso te da la idea de que son dos pensamientos sociales que van por caminos distintos, y la contradicción con la que hay que saber convivir.
Con los científicos de EEUU siempre hubo diálogo
-¿Esas diferencias se expresan de igual manera en la comunidad científica de ambos países?
-No. En décadas de enfrentamiento entre ambos países siempre ha habido cercanía entre la comunidad científica norteamericana y los científicos cubanos. Eso no ha dejado de existir. Por supuesto, matizado o limitado por el bloqueo y la hostilidad de la política norteamericana hacia Cuba. En este mismo Centro, desde hace 20 años, convocamos cada dos años un evento científico internacional de Inmunoterapia del cáncer. El país extranjero que más científicos envía a ese evento es EEUU. Pero no ahora: en 1994, 1996, 1998, años más complejos ideológicamente y en pleno Período Especial, cuando los pensadores norteamericanos y los ideólogos del capitalismo se imaginaron que les había llegado el momento de su victoria ideológica. Y mucha gente en el mundo se montó en ese carro.
-¿Por qué los científicos están menos prejuiciados?
-Ayuda mucho al acercamiento la característica de la actividad humana que hacemos, la Ciencia. Por principio, estoy muy lejos de pensar que la Ciencia es el ombligo del mundo. La Ciencia no es la única actividad inteligente del hombre, por supuesto. La particularidad esencial de la Ciencia es la objetividad, el apego a los datos verificables; y la cara negativa de esa moneda es el reduccionismo. Para ser objetivo tienes que reducir fenómenos complejos a variables simples y hay fenómenos que no se dejan reducir a esas variables. Por tanto, la ciencia tiene enormes potencialidades y tiene, también, limitaciones.
Pero el científico está muy apegado al valor objetivo del dato, a comprobar lo que dice. Cuando discutes con gente entrenada mentalmente para buscar los hechos e interpretarlos, se simplifican muchas cosas. Ese científico viene aquí y ve los hechos en Cuba, los resultados de los logros de la Revolución, también los problemas que tenemos, pero los analiza, los estudia, y ese elemento de objetividad permite un dialogo entre las comunidades científicas de diferentes países, con una base de conexión común. Puedes tener a científicos de diferentes nacionalidades y diferentes raíces culturales en una misma sala, y descubrirás que se entienden perfectamente, porque hablan un mismo lenguaje.
-¿Tiene que ver esto con el hecho de que, a pesar del bloqueo, Estados Unidos emitió una licencia especial para la transferencia hacia ese país de la tecnología de una vacuna terapéutica cubana para el cáncer del pulmón?
-Efectivamente. Este Centro firmó un contrato con una empresa norteamericana en 2004 y en presencia del Comandante en Jefe, para desarrollar conjuntamente una vacuna para el cáncer del pulmón. La patente del producto era nuestra y el Departamento del Tesoro dio la Licencia, en época de la presidencia de Bush. Es evidente que una autorización de ese tipo, en un gobierno de ese tipo, no se obtiene sin consultar.
-¿Cómo evolucionó ese intercambio?
-Terminó porque esa empresa americana tuvo problemas financieros, relacionados con el fallo de otros proyectos diferentes al que tenían con nosotros. Finalizó por otras razones que no tuvieron nada que ver con la colaboración con nosotros. Pero el proyecto duró varios años, trabajamos juntos durante todo ese tiempo y se firmó un contrato que implicaba pagos de los norteamericanos hacia Cuba. Nosotros cobramos lo que estaba estipulado en el contrato, luego de cumplir con nuestras obligaciones. Esto demuestra que, si hay voluntad política, se puede levantar o minimizar el bloqueo.
En el plano de colaboración empresarial, esta ha sido la única experiencia entre ambos países, pero colaboraciones académicas hay muchas. Ahora mismo un grupo de nuestros investigadores están trabajando en EEUU en proyectos de inmunoterapia del cáncer, y pacientes norteamericanos se han tratado con productos nuestros. Es decir, la posibilidad de una colaboración con los científicos norteamericanos siempre ha estado encima de la mesa, aún en momentos de máxima hostilidad de Washington.
Oportunidad y riesgo
-¿La nueva actitud de Washington es una oportunidad o un riesgo?
-Ambas cosas. En primer lugar es una oportunidad porque la colaboración y el diálogo siempre son oportunidades. La colaboración es muy fértil para el desarrollo científico y el económico. Y, además, no se puede negar que los EEUU poseen un enorme potencial científico. Pero esta es una oportunidad para nosotros y para ellos. La ciencia tiene un enorme componente cultural y se hace igual en todas partes en lo que respecta al método científico, pero no en lo que respecta al contenido de lo que se investiga, a la estrategia de lo que se investiga. Esa diferencia hay que marcarla muy bien, porque el método científico es un procedimiento objetivo, pero la creatividad científica es un fenómeno cultural. Todas las sociedad humanas se benefician del intercambio con otras sociedad humanas diferentes. Esa fertilización de ideas enriquece a todo el mundo. No solamente Cuba tiene mucho que ganar en ese intercambio, los científicos norteamericanos también pueden ganar, porque nuestros enfoques de diversos temas pueden ser diferentes.
-En un contexto en que Cuba ha hecho una enorme inversión en el capital humano.
-Y que penetra toda la sociedad. Hay países con un océano de pobreza, marginalidad e incultura, y en el medio, encuentras un centro científico que parece que estás en Inglaterra, completamente fuera de contexto. Eso no es Cuba. Aquí tu vas a la Empresa de Cultivos Varios de Yaguajay -a la que voy a cada rato por mi trabajo como Diputado-, te metes en el surco y te encuentras a cuatro ingenieros. La siembra de capital humano no ha sido elitista, sino masiva, y eso crea un contexto diferente,especialmente para la aplicación de los resultados de la Ciencia. Eso permite enfoques del trabajo científico que en otro tipo de contexto no son viables. Realmente hay una oportunidad. Para ambos.
-Pero también hay riesgos…
-Sí, errores que podemos cometer ambas partes –estoy hablando de aquellos que puedan cometer desde los EEUU quienes emprendan este camino de acercamiento con Cuba con intenciones éticamente limpias; no me refiero a los otros, a los no éticos, que siempre han existido y seguirán existiendo.
El error colosal que pudiéramos cometer de ambas partes es el error de la ingenuidad. Del lado cubano no podemos cometer la ingenuidad de desconocer que hay una profunda diferencia de estrategia de construcción de la sociedad, y los norteamericanos no pueden cometer la ingenuidad de que creer que esta es la oportunidad de absorber la sociedad cubana, una ingenuidad de su parte que haría descarrilar el tren de las negociaciones. Si ambas partes pueden emprender el camino sin caer en esas ingenuidades, puede funcionar.
-La posibilidad de absorción no es algo oculto, lo han dicho con todas sus letras los más altos funcionarios de Estados Unidos. La Subsecretaria de Estado Roberta Jacobson lo expresó en La Habana, a los periodistas. Fui testigo.
-Sería una ingenuidad de ellos creer que pueden lograr esa absorción, desconocerían la solidez de las raíces culturales cubanas. Ya pasamos por esto. En el continente americano no ha habido una operación de absorción más grande que la que se implementó con Cuba en los primeros 30 años del Siglo XX: intervención militar, Enmienda Platt, control de la economía… Se dieron todas las condiciones, y no pudieron aniquilar la cultura cubana. Triunfó la Revolución en 1959 y a la semana aquí todo el mundo era antimperialista. Es decir, ese antimperialismo estaba en las raíces nacionales, estaba en el pueblo. Lo único que había que hacer era sacarlo a la luz, y eso ocurrió a pesar de 50 años de dominación de EEUU.
La batalla de Playa Girón se produjo dos años y tres meses después del Triunfo del Primero de Enero y en esa batalla el pueblo fue, masivamente, a combatir contra el imperialismo. ¿Cómo tú te explicas eso después de 50 años de masiva influencia económica, cultural, política de EEU? La enseñanza que hay que sacar de ahí es que existe, incuestionablemente, una sólida raíz cultural y ética en el origen de la nación cubana contra la cual no pudieron 50 años de penetración cultural norteamericana. ¿Qué fundamento existe para creer que lo puedan hacer ahora, después de 50 años de Revolución?
Solo tenemos un gran problema
-¿Por qué cree que nosotros también corremos el riesgo de la ingenuidad?
-Porque pudiéramos olvidarnos de que esas intenciones de EEUU han estado y siguen estando ahí. Si el error de la ingenuidad lo podemos evitar, puede haber una construcción muy beneficiosa para Cuba, para EEUU, para América Latina y para el mundo en su conjunto, y nos permitiría a nosotros concentrarnos en el problema fundamental. Creo que la sociedad cubana hoy tiene un solo problema: el problema económico. Para mí todos los demás son derivados de ese y es el problema para el cual nosotros tenemos que encontrar una manera de enfrentarlo, que ha de ser muy creativa.
-¿Sólo económico?
-Los países que han tenido recientemente un gran despegue económico se lo deben a un enorme mercado interno, como el caso de China, y en otros países, por el apalancamiento de los recursos naturales, como Venezuela, Bolivia, Ecuador… En Cuba no tenemos ninguna de las dos cosas. Ni tenemos un mercado doméstico grande sobre el que construir una industrialización hacia adentro, ni tenemos recursos naturales abundantes que nos permitan ingresos que financien un desarrollo económico. Tenemos que construir un desarrollo económico basado en la ciencia y la técnica. No hay otra alternativa. Esa es nuestra palanca.
-¿Cómo se hace eso?
-No está escrito en ninguna parte. Ese es digamos, el reto intelectual y cultural de los cubanos que debemos que enfrentar y de ese reto se derivan los otros. Enfrentar con éxito ese problema económico equivale a validar el concepto de que tenemos una opción de desarrollo basada en la equidad, en la igualdad social, en una sociedad solidaria. Si fracasamos en este proyecto, entonces estaríamos validando la estrategia del sálvese quien pueda, en la que cada cual resuelve su problema económico. Y eso conduce a la fragmentación de la sociedad. Por eso el problema económico es esencialmente un desafío cultural del cubano.
-Podríamos ser una sociedad muy próspera, sin ser socialista…
-Pienso que no. En Cuba la prosperidad económica y el socialismo están vinculados. La posibilidad de construir una sociedad próspera desigual en Cuba no existe y es lamentable que haya gente que no lo entienda. La cultura cubana no tolera los niveles de desigualdad con los que se ha construido la prosperidad promedio en otros países. Eso funcionará en otros lugares, pero aquí no. Una sociedad con grandes desigualdades incubaría necesariamente grupos cuyos intereses se distancian de los del desarrollo de toda la sociedad.
Para una sociedad como la nuestra, que por razones económicas tiene que desarrollarse sobre la base de la ciencia y la técnica, es incompatible la subordinación al libre mercado, a la competencia, a todos estos conceptos del neoliberalismo que nunca han desarrollado a nadie. Hay países ricos que tienen desarrollo científico y hay países pobres que no tienen desarrollo científico. Hay ciertamente una correlación. Pero correlación es una cosa y causalidad es otra. A la vez que hay un determinado nivel de recursos y prosperidad, con esos recursos y esa prosperidad se financia un desarrollo científico. Eso no quiere decir que ese recurso y esa prosperidad hayan sido originadas por el desarrollo científico.
El origen de la prosperidad de los países ricos de este mundo tiene poco que ver con la ciencia. Europa le debe la base de la prosperidad a la conquista de América. No es una opción hoy para los países en desarrollo. Por tanto, nuestra prosperidad económica tiene que basarse en la ciencia y la técnica con raíces en el socialismo y en la sociedad igualitaria, o no va a ocurrir. Pienso que los cubanos hemos construido ética y cultura suficientes para lograrlo.
